jueves, 6 de febrero de 2025

Un cuarto propio

Nos encontramos en Oxbridge en una Conferencia, una conferencia femenina. En estos tiempos estas instancias parecen ser una especie de salvación para las mujeres en el ámbito intelectual-literario. En esta ocasión nos acompaña una tal Mary Beton o Mary Carmichael a gusto de nosotros , que parece ser más bien una noción o una máscara que no existe realmente, al igual que su temática, nose si es un ensayo inglés o más bien una novela. Esta mujer entra de lleno en su tesis “Para escribir novelas, una mujer debe tener dinero y un cuarto propio”: Independencia económica y un espacio personal. La cual abarca durante toda la conferencia entre reflexiones y escenas, reflexiones y escenas... Esta mujer va y viene produciendo así una especie de cambio de tono o de corriente,  un puro fluir de la conciencia que nos obliga a tener una suerte de exigencia para entender lo que nos intenta fundamentar. 

La ira está presente en ella, el césped y la biblioteca habían sido vedados para ella por su condición de fémina, pero la ira no solo se apoderaba de ella sino también del sexo masculino en la resignación y hostilidad de ciertos varones ante las mujeres por temas de “sentirse superior”, extraña lógica varonil de aplastar al sexo femenino para enaltecer su ego. La búsqueda de la  verdad y la plena libertad parecen ser las herramientas que necesita tener un escritor  independiente de su sexo) para escribir, una mente libre que permita expresar completamente su propia obra y ese “yo” dolido, Woolf nos hace referencia a estas “poetas reprimidas” que poseen un gran talento pero una incapacidad de conducirlo a la hoja.

Pero… ¿Cómo lograr esta mente sin trabas, una mente libre que nos permita expresar?, aquí surge la escena de un taxi, la conferenciante otea el fluir urbano, las personas sumergidas en la rutina, el ruido del estrés, los autos pasar y de repente todo parece enfocarse en una escena: un taxi y dos personas, un hombre y una mujer que parecen ponerse de acuerdo para tomar aquel vehículo e ir en la búsqueda de la androginia. A mi juicio el tema andrógino es lo central de esta conferencia y como arquetipo perfecto de esto Shakespeare, quien no escribía como hombre sino como humano, y es así como debe ser el don de la escritura, la combinación varonil-mujeril o viceversa , descubrir ese otro género que habita dentro de nosotros , en el caso de nosotras las mujeres desenterrar a Judith para que venga a nosotras, es nuestro deber trabajar por ella “vale la pena trabajar hasta en la oscuridad y en la pobreza (…) para ver a los seres humanos no en su relación reciproca sino en su relación con la realidad.”

 Al terminar la conferencia le pedí al muchacho que estaba sentado al lado mío si deseaba viajar conmigo en el taxi, si deseaba pisar los jardines a mi lado y  posteriormente ir a leer conmigo a la biblioteca. Aceptó. 

 


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